En el capítulo 3 del texto de Álvaro ''Psicología social: Perspectivas teóricas y metodológicas'', se explican los principales marcos teóricos utilizados en Psicología Social.
El
marco teórico mencionado en el texto, conocido como "Interaccionismo
simbólico" el cual vamos a tratar, tiene como principal representante a
George Herbert Mead, quien explica en su perspectiva cómo los estímulos
(símbolos) influyen en la conducta humana, a los cuales se les atribuye
un significado mediante la interacción con otros individuos, y la manera
en que éstos generan una construcción activa del medio social y físico.
Este interaccionismo simbólico podría explicarse en los siguientes ejemplos:
-
Un grupo de personas mirando hacia un punto fijo generan curiosidad en
otros individuos, haciendo que éstos también volteen hacia el punto
fijo.
- Animales que estimulan a otro a tener una misma conducta.
Mead también acuña el concepto de "gestos simbólicos", que se traduce como los gestos que realiza un individuo conscientemente. El autor también explica que los individuos poseemos un "lenguaje simbólico", en el cual las personas son capaces de ser un objeto para sí mismas gracias al lenguaje y la interacción humana.
Para
él, existiría una primera fase en el individuo en donde un niño se
identificaría con los roles de otros como un todo, con el fin de adoptar
actitudes que otros tienen con relación a él mismo. Con ello surgiría
el concepto del "otro generalizador", que consiste en cómo la actitud de
un otro determine lo que hará, basándose en un objetivo común.
En este caso exponemos como ejemplo al deporte. Si tenemos un niño que juega fútbol, en la medida que este adopta la actitud de los otros y permite que esta lo determine para alcanzar un objetivo común(en este caso el fútbol), se puede decir que éste se convierte en un miembro orgánico de la sociedad.
Álvaro se pronuncia respecto a
la teoría de Mead, como una buen marco teórico respecto de la teoría de
la sociedad y también como buen un análisis psicosocial de la conducta,
el cual nos recalca los aspectos simbólico-comunicativos como
características distintivas del ser humano.
Ahora bien, analizando toda la propuesta de mead no podría pensar en una mejor mirada de la interacción como conductora del comportamiento. Es decir tal análisis a mi opinión, no debería ser diferente.

Leer